Desde el año 2011 existía un documento guía sobre la aplicación del Reglamento sobre el reconocimiento mutuo a los fertilizantes y los sustratos de cultivo.

Este Reglamento se aplica cuando se den las condiciones siguientes:

Se refiere a un producto comercializado legalmente en otro Estado miembro: Establece que, en principio, un Estado miembro no puede prohibir la venta, dentro de su territorio, de productos comercializados legalmente en otro Estado miembro, incluso si han sido fabricados con arreglo a normas técnicas diferentes.
La decisión administrativa (prevista) se basa en una norma técnica: Que establezca las características exigidas para ese producto (o tipo de producto) como los niveles de calidad, funcionamiento, seguridad ó dimensiones, incluidos los requisitos relativos a la denominación bajo la que se vende, la terminología, los símbolos los ensayos y los métodos de ensayo, el embalaje, el marcado o el etiquetado ó bien que establezca cualquier otro requisito sobre el producto (o tipo de producto) para proteger a los consumidores ó al medio ambiente ó cualquier otro requisito que afecte al ciclo del producto.
Entendemos que la legislación nacional de un Estado miembro como pueden ser los Reales decretos de fertilizantes publicados en Italia, Portugal y España incluyen información basada en una norma técnica y por lo tanto no sería de aplicación el reconocimiento mutuo.

En España la disposición adicional tercera del R.D. 506/2013 indica que “Conserva su validez el principio del mutuo reconocimiento extensivo a los productos legítimamente fabricados ó comercializados en otros países de la Unión Europea, en los países firmantes del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo y en los Estados que tengan un Acuerdo de Asociación aduanera con la Unión Europea, de acuerdo con su propia normativa y acompañado de la correspondiente documentación acreditativa, previo a su puesta en el mercado español”

Por lo tanto, el fabricante de cualquier país de la Unión Europea que tenga su producto autorizado por la normativa de dicho país podrá comercializar el producto en España acompañado de la documentación acreditativa. Es decir esa documentación estará a disposición de las autoridades que pudieran solicitarla.