Seguimos con la serie de publicaciones sobre el nuevo Reglamento Europeo de Fertilizantes. Hoy hablamos acerca de cómo se clasifican las enmiendas. Cómo ya advertimos en nuestro anterior artículo “Las 15 principales novedades del nuevo Reglamento Europeo de Fertilizantes” una de las novedades más importantes era que las diferentes funciones de los productos incluían diferentes exigencias de seguridad y calidad adaptados a los diferentes usos previstos. Es por ello que es importante tener en cuenta los usos previstos para cada CFP Categoría Funcional de Producto.
La evolución de la agricultura intensiva ha traído consigo el empleo en la actividad agraria de nuevos insumos como son los sustratos de cultivo. Estos medios de producción han resultado básicos para el desarrollo de actividades como semilleros, viveros, horticultura intensiva protegida, etc… Asimismo, existen otros usos para los que son igualmente importantes: paisajismo o recuperación de suelos degradados.
La función de los sustratos de cultivo es sustituir al suelo, permitiendo el anclaje y adecuado crecimiento del sistema radicular de la planta. El suelo, factor de producción esencial en la agricultura, actúa como soporte físico de los cultivos y les proporciona los nutrientes, el aire y el agua que precisan. De ello, se desprende la importancia de definir las características físicas, químicas y biológicas de los sustratos de cultivo.
Actualmente el Real Decreto 865/2010 sobre sustratos de cultivo regula la comercialización de estos medios de cultivo, de modo que se garantice que los productos que se ponen en el mercado, sean agronómicamente eficaces y que eviten sus posibles nocivos en el agua, el suelo, la flora y el ser humano.
En España se realizó un inventario que se ha ido actualizando y que es una búsqueda de materiales (muchos de ellos subproductos y residuos) generados por diferentes actividades de producción y consumo con uso potencial como sustratos o componentes de sustratos de cultivo.
El acceso a esta base de datos permite que tanto las empresas generadoras de subproductos, como las empresas que puedan ser consumidoras potenciales de estos materiales, puedan acceder fácilmente a la información elaborada.
En Europa, el nuevo Reglamento UE de fertilizantes incluye los sustratos de cultivo como una Categoría Funcional de Producto, en concreto, la CFP 4.
Bajo el nuevo Reglamento, se entiende por “sustrato de cultivo” un producto fertilizante UE distinto del suelo presente in situ cuya función consista en ser un material en el que plantas u hongos puedan crecer en él.
Bajo esta definición se incluyen las algas al ser consideradas plantas.
La norma establece un máximo de valores límite contaminantes para cadmio (Cd), cromo hexavalente (Cr.VI), mercurio (Hg), Niquel (Ni), Plomo (Pb), arsénico inorgánico (As) así como límites patógenos, en concreto para salmonella spp y escherichia coli.
Es importante señalar que la norma dentro de los polímeros incluye aquellos cuya finalidad sea la de servir de aglomerante en un sustrato de cultivo.