Cuando una materia de origen animal se utiliza en fertilizantes, es importante distinguir si estamos ante un subproducto animal, un producto derivado o un fertilizante final, ya que cada fase tiene implicaciones regulatorias distintas.

Un subproducto animal es un material de origen animal no destinado al consumo humano; un producto derivado es el resultado de su tratamiento o transformación; y un fertilizante final es un producto formulado y comercializado para cumplir una función fertilizante. Que una materia pueda tener uso fertilizante no significa automáticamente que haya dejado de estar sujeta a obligaciones SANDACH

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